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El rol de las garantías en las licitaciones: tipos y funciones en cada etapa del proceso

En el ámbito de las contrataciones, tanto públicas como privadas

Publicado el 12/08/2026

El rol de las garantías en las licitaciones: tipos y funciones en cada etapa del proceso

En el ámbito de las contrataciones, tanto públicas como privadas, los procesos de selección exigen respaldos financieros para asegurar el cumplimiento de los compromisos asumidos. Estos respaldos se materializan a través de las garantías contractuales, instrumentos obligatorios que actúan como un resguardo frente a eventuales incumplimientos o desistimientos por parte de las empresas oferentes.

Comprender la finalidad de cada tipo de garantía y el momento exacto en que deben ser constituidas es fundamental para cualquier organización que busque participar de manera eficiente en el mercado corporativo o estatal.

A continuación, se detallan las principales garantías que estructuran un proceso licitatorio tradicional:

1. Garantía de Mantenimiento de Oferta

También conocida en algunos marcos normativos como garantía provisional, se presenta de forma simultánea con la propuesta técnica y económica. Su objetivo principal es asegurar que el oferente mantendrá las condiciones y precios de su propuesta durante todo el período de evaluación hasta la adjudicación del contrato.

  • Finalidad: Evita que una empresa retire su oferta intempestivamente o se niegue a firmar el contrato en caso de resultar seleccionada.

  • Monto: Suele representar un porcentaje del presupuesto oficial de la licitación (habitualmente oscila entre el 1% y el 5%).

  • Resolución: Se devuelve de oficio o a solicitud de las empresas no adjudicadas una vez que el contrato ha sido firmado por el ganador.

2. Garantía de Adjudicación o de Fiel Cumplimiento

Una vez que el contratante selecciona la oferta ganadora, la garantía de mantenimiento de oferta pierde vigencia y el adjudicatario debe constituir la garantía de fiel cumplimiento. Esta cobertura respalda la correcta ejecución de todas las obligaciones plasmadas en el contrato definitivo.

  • Finalidad: Resguardar al organismo o empresa contratante ante posibles fallas en la entrega de bienes, retrasos en la prestación de servicios o vicios en la ejecución de la obra, además de cubrir posibles penalidades asociadas.

  • Monto: Es significativamente más alta que la provisional, representando generalmente entre el 5% y el 10% del valor total adjudicado.

  • Resolución: Se mantiene vigente durante todo el plazo contractual y se libera una vez que se emite la recepción definitiva de los bienes o la conformidad del servicio.

3. Garantías por Adelantos Financieros o de Acopio

En licitaciones de gran envergadura o infraestructura, es habitual que los pliegos contemplen la entrega de anticipos de fondos para que la empresa contratista inicie las operaciones, adquiera insumos o realice el acopio de materiales.

  • Finalidad: Garantizar que los fondos públicos o corporativos entregados de forma anticipada sean destinados estrictamente a los fines previstos en el pliego y no a mitigar contingencias financieras ajenas al proyecto.

  • Monto: Equivale al 100% del monto total neto que el contratante adelantará a la empresa.

Formas habituales de constitución

Los pliegos de bases y condiciones determinan con precisión los instrumentos financieros válidos para constituir estas garantías. Si bien existen opciones como el depósito en efectivo o la inmovilización de títulos públicos, las alternativas corporativas más eficientes para no restar liquidez ni capital de trabajo al balance de la organización son:

  • Seguros de caución: Pólizas emitidas por compañías aseguradoras aprobadas por los organismos reguladores correspondientes. No afectan la capacidad crediticia bancaria de la empresa y son de rápida emisión.

  • Avales bancarios: Fianzas comerciales emitidas por entidades financieras. Aunque gozan de alta aceptación institucional, suelen inmovilizar líneas de crédito operativas que la empresa podría requerir para su flujo diario.

La presentación correcta del instrumento de garantía, respetando los textos modelo, las vigencias solicitadas y las formalidades requeridas, resulta tan decisiva como la competitividad de la oferta económica para superar las auditorías del proceso licitatorio.